CRONICA INTERPRETATIVA DE LUGAR
“ZOOBREVIVIENDO”
Porque
los animales también sienten
14
de enero. Era uno de esos sábados donde uno recuerda su infancia, y daría todo
por revivirla; la nostalgia de aquellos tiempos recorría mi mente, por lo
que salí de casa decida a visitar el Zoológico de Jesús junto
a mi familia. Era una excursión que había sido elegida en el momento oportuno,
las vacaciones de verano habían empezado. Fueron 30 minutos lo que nos tomó
llegar. “Bienvenidos, han llegado al Zoológico de Jesús” “ZOO MUNDO”,
hogar de aproximadamente 86 especies diferentes entre mamíferos, aves,
reptiles y anfibios. El recorrido había comenzado, podíamos observar y escuchar
ya muy de cerca a varios animales. Los niños emocionados observaban el
lugar, los adultos tomaban fotografías con sus cámaras, aquella entrada
se convertía en asombro, curiosidad y alegría, la cual un
niño mantiene viva para toda la vida. Sin embargo, detrás de aquellos
niños llenos de emociones que no pueden describir aún, camina un grupo de
individuos (adultos y jóvenes) cuyas caras no demostraban felicidad, más
bien reflejan asombro: los ambientes que albergaban a estos animales no tenían
las condiciones ni los espacios suficientes.
El
zoológico parecía una prisión en la que cientos de animales con el
objetivo de hacer disfrutar a quienes les visitan vivían encerrados, dentro de
estas “cárceles” toda clase de animales te transmitían, con una mirada
penetrante y de angustia el deseo de ser libres, eran “exhibidos”
como si de una exposición de arte y pinturas se tratara. La libertad
parecía ser la gran añoranza. Las jaulas, celdas y otros espacios más o
menos reducidos eran el “hogar” donde muchos animales eran
obligados a estar lejos de sus hábitats naturales y mantenerse en
aquellas cuatro paredes pintadas con una selva de fantasía y separados por rejas;
alejados de una vida satisfactoria; de su naturaleza.
Animales
como leones, tigres, ciervos, aves, monos, pingüinos , etc., los cuáles
deberían recorrer largas distancias en un corto periodo de tiempo
buscando comida y que necesitan el contacto con otros animales como ellos;
pasan los días aburridos e invadidos por la soledad, o por suerte no más de
otro individuo de su propia especie.
Muchas
de las jaulas y ambientes no estaban correctamente acoplados al hábitat
natural de los animales; tal es el caso del león, ya que el espacio en el que
vive es pequeño, y solo se observa desde adentro, una bestia adormecida
que abre y cierra los ojos sin dar signos de tener ánimo de entretener a
nadie; y que por las noches solloza tristemente, pues la melancolía lo invade
al no tener un solo compañero de su especie; y quien no extrañaría a su
familia; hasta la bestia más salvaje tiene derecho a disfrutar y crecer en
parentela; pero el paga el precio de la soledad, no sabe por qué y el cómo,
solo sabe que nace con dos oportunidades: la de ser libre o ser esclavo para
toda su vida. Y así llegamos a la zona de primates, hay animales que por
instinto escalan árboles o se rascan en ellos y no pueden hacerlo, porque los
troncos o “árboles” son mínimos y no todos estos animales pueden disfrutar de
ellos, el interactuar realmente con estos medios artificiales es reto de cada
día.
Se
podía observar como sus conductas “habituales” eran reguladas y
eliminadas con regímenes de comida y apareamiento; su día a día es monótono y
repetitivo, su privacidad y estímulo son nulos, por lo que
-al igual que ocurriría con nosotros- los animales sufren física y
emocionalmente, por esa necesidad de libertad que muchas veces conduce a los
animales a trastornos psicológicos debido al estrés y la ansiedad
de vivir aprisionados.
Hay
mucho más que ver en “ZOOMUNDO”, la lista de animales, entre, pumas, jaguares,
mapaches, ovejas, caballos, llamas, avestruces, cigüeñas, guacamayos, patos,
gansos, cisnes, gallos, gallinas, iguanas, tortugas y peces es considerable;
los zoológicos son necesarios, pero deben tener siempre en cuenta que
deben ofrecer condiciones adecuadas para la vida de sus ejemplares.
Enseñemos que no solo se trata de un espectáculo, generemos conciencia, y
no usemos a seres vivos semejantes a nosotros para solo generar
rentabilidad. Es momento de invertir en nuevos ambientes y cuidados para los
animales, que por mucho tiempo han demostrado que no son tan
distintos a nosotros.
Comentarios
Publicar un comentario