CRONICA IMPRESIONISTA DE LUGAR
OSCURIDAD
Me
levanté y todo estaba oscuro, como los lunares de mi espalda formando
constelaciones, como la magia de la noche más brumadora y opaca, tenía miedo,
estaba algo despistado y abatido como lo hace un periodista en un curso de
moral y ética o un político en una ceremonia benéfica. No encontraba nada y lo
único que deseaba sentir era a Morfeo susurrándome al oído una canción de cuna
para poder volver a dormir, todo seguía apagado.
Quisiera
dormir eternamente pero algo en mis sentidos me dice que habrá los ojos,
escucho el silencio de la nada, implacable como si me devorara, las agujas del
reloj se detienen, he perdido la noción del tiempo, este aislamiento cubierto
con la oscuridad encara la ceremonia donde se encuentra la verdad, esa
verdad que me trata como una marioneta unida a hilos de mentiras de los que no
puedo escapar.
Que
no me cuenten historias de dragones, príncipes guerreros, piratas o cuentos de
hadas, yo que he vivido en primera persona el terror a lo oscuro, que no me
vengan con chistes ni tonterías, el hombre ha inventado la luz para no sentir
el hechizante ego de las sombras. Me gustaría deambular como un borracho por
las calles sin rumbo fijo, sin que me importe a donde voy o como llegaré, me
gustaría encontrar un lugar más oscuro que la media noche sin luna y sin
estrellas.
No
existe esperanza alguna en esta abrumadora noche negra, esto más bien se
asemeja a la desesperación de mi corrompida alma, en esta inesperada realidad
incluso el sentido de la vida se pierde entre sombras, la sensación de tristeza
se repite pero el sentido del dolor se ha perdido, ¿acaso ya estoy muerto o
siempre lo estuve?, he caído en este limbo, fuera del tiempo y del espacio,
seguro estoy pagando mis pecados de la otra vida.
Ya
nada tiene sentido, esta cegadora opacidad hace que mi mundo se oscurezca más,
mientras avanzo buscando una señal de luz, recuerdo la pobreza, la crisis, la
muerte ¿Por qué el universo se ensaña así con nosotros? Que irresoluble
paradoja puesta en un mortal perdido en la soledad y preocupación una noche
cualquiera, de repente un destello provocó una chispa en mi mente, con una
sonrisa imperfecta accioné el interruptor. Todo había pasado, solo fueron
minutos de oscuridad adornados con palabras y palabras eternas piense quien lo
piense.
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